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LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO, HISTORIA Y GASTRONOMÍA


  • Visitar el Palacio, los Jardines y sus fuentes es un planazo ideal para el finde

  • No te puedes ir sin probar sus judiones, cochinillo asado y el ponche segoviano


A solo una hora de Madrid se encuentra la localidad segoviana de La Granja de San Ildefonso. Y allí nos encontramos con el Real Sitio de La Granja, declarado conjunto Histórico Monumental, un lugar de ensueño donde se asienta el Palacio que mandó construir el rey Felipe V con un estilo que recuerda mucho al de Versalles, y la capilla real o Colegiata, construida por Ardemans.


La que fue residencia estival y lugar de retiro del primer Borbón que reinó en España se puede visitar en parte, para contemplar cómo eran los antiguos apartamentos reales de este opulento palacio barroco Eso sí, debes reservar previamente tu entrada en la web de Patrimonio Nacional donde podrás ver los horarios y precios.


La entrada de adultos cuesta 9 euros y hay una entrada reducida de 4 euros para estudiantes hasta los 25 años, mayores de 65 años y niños entre 5 y 16 años. Además debes saber que la entrada es gratis los miércoles y los domingos de 15 a 19h.


Los jardines y fuentes


146 hectáreas de bosques, zonas ajardinadas, fuentes y estanques en los que perderte durante horas. Un bosque de ensueño ideal para pasear que refleja el lujo y la ostentación de la monarquía española del siglo XVIII.


En total hay veintiséis fuentes monumentales e incluso hay un gran estanque llamado “El Mar”. Opulencia en unas fuentes que hoy en día no están en funcionamiento debido al #covid19. ¡Una pena!


Comer es un placer


Cuando te quieras dar cuenta llevarás como poco dos horas y media paseando y te empezará a entrar un apetito voraz. Lo más recomendable es que hayas reservado previamente en alguno de los muchos restaurantes que hay en La Granja. Nosotros fuimos a La Panadería, un antiguo horno de pan rehabilitado como restaurante, que se encuentra en una calle tranquila y peatonal.


Madera de viga vista en los altos techos, lámparas y fotos antiguas y objetos de anticuario conviven en un establecimiento al que hay que ir con hambre porque las raciones son generosas.


Los fines de semana ofrecen un menú degustación castellano que incluye judiones de primero, cochinillo asado de segundo y ponche segoviano de postre. Incluye el pan y vino de la casa y tiene un tentador precio de solo 26 euros.


Eso sí, cuando termines de comer tendrás un deseo irrefrenable de andar para bajar las calorías ingeridas. Nosotros recomendamos que os acerquéis a la vecina localidad de Ríofrio donde se asienta otro palacio que es residencia de la Familia Real española y donde se pueden visitar algunas de las lujosas estancias y el museo de caza. Las entradas hay que comprarlas previamente, aunque en nuestro caso no hizo falta porque los domingos por la tarde el acceso es gratuito.


Rodeado por más de 600 hectáreas de bosque fue un pabellón de caza en los siglos XVIII y XIX. Un espacio natural de gran valor ecológico donde habitan ciervos, gamos, conejos, zorro y más de 50 especies de aves. Un lugar ideal para disfrutar en familia. Nosotros fuimos con nuestras hijas y salieron encantadas. ¿Qué os ha parecido nuestra gastroescapada?


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