ARMANDO, EL ESCALOPE MÁS FAMOSO DE MADRID TIENE RESTAURANTE PROPIO
- MADRID ME ENAMORA
- hace 1 día
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Hay platos que no necesitan presentación. No porque sean sofisticados, sino porque forman parte de la memoria colectiva. El escalope es uno de ellos. Un filete empanado bien hecho siempre despierta algo: infancia, domingos, abuelas, bares de toda la vida. Ahora imaginemos ese recuerdo llevado al extremo. Más grande. Más crujiente. Más gozoso. Así nace el escalope Armando, y ahora, por fin, tiene casa propia en Madrid.
Está en la calle Carranza 9, y no es un restaurante cualquiera. Es un lugar donde la felicidad se sirve empanada. El restaurante Armando Madrid no acepta reservas. Y eso ya dice mucho. Aquí se viene cuando apetece, con ganas y sin prisas. El local es acogedor, con unas 40 plazas, pensado para comer, compartir y disfrutar.

El escalope es uno de esos platos que no necesitan explicación. Pero el escalope Armando va un paso más allá. Nació en los años 70, casi por casualidad, cuando un cliente pidió un filete empanado gigante. Gustó tanto que se quedó para siempre en la carta de La Ancha y terminó convirtiéndose en uno de los platos más reconocibles de Madrid. Hoy, ese escalope legendario es el corazón de Armando restaurante, un espacio dedicado en cuerpo y alma a este icono crujiente que despierta recuerdos, hambre y sonrisas.
El escalope llega a la mesa recién hecho, dorado y finísimo. Y ahí empieza el ritual. En Armando puedes personalizar tu escalope con complementos tan inesperados como irresistibles: macarrones con chorizo, huevos a baja temperatura con trufa, queso raclette fundido, espinacas a la crema o incluso steak tartar con huevo frito y piparras. Todo se prepara delante del comensal, convirtiendo algo tan cotidiano como un filete empanado en una experiencia gastronómica diferente en Madrid.

Aunque el escalope es el rey indiscutible, en la carta del restaurante Armando encontramos clásicos que funcionan siempre. Croquetas de jamón, ensaladilla rusa con siracha, tortilla velazqueña, la divertida Sanjacoba burger o el bocata de albóndigas ayudan a abrir boca o a compartir.
Las guarniciones se sirven al centro: patatas Armando, pimientos fritos, pisto manchego, ensalada fresca o el infalible huevo frito con puntilla. Todo pensado para compartir, como manda la tradición. Y para terminar, los postres recuperan el protagonismo del helado. En una copa, una base de helado casero de leche fresca se viste de fiesta con una torrija caramelizada, lemon pie con jengibre escarchado y hierbabuena, flan chino con jalea de naranja o Drácula, con fresas aliñadas, pimienta rosa y coca-cola. Postres que saben a infancia y a sobremesa larga.
Un espacio con alma y memoria
El interiorismo de Armando, firmado por Trench Estudio, rinde homenaje a los años 70 con formas curvas, colores cálidos y una estética amable. Un espacio que conecta con el origen del plato y con la historia de Familia La Ancha, una saga hostelera con más de cien años de recorrido en Madrid. En las paredes, la sonrisa de Armando —el cliente que inspiró todo— recuerda que este restaurante es, ante todo, un homenaje a la felicidad sin artificios.
En definitiva, que en una ciudad llena de tendencias, Armando apuesta por algo mucho más poderoso: la emoción. Comer bien, comer mucho y comer juntos. Sin reservas, sin postureo y con un precio medio razonable para lo que ofrece. Armando no intenta sorprenderte. Lo consigue sin esfuerzo. Y eso es lo que hace que, una vez que sales, ya estés pensando cuándo volver.
Datos prácticos
📍 Armando Restaurante
📌 Calle Carranza, 9 – Madrid
💰 Precio medio: 25–30 €
📷 Instagram: @armando.escalope







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